Actitud otoñal

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En España ha empezado el otoño, una estación que ofrece paisajes preciosos, con tonalidades y contrastes entre naranja, amarillo y marrón.

Pero también es una etapa en la que el clima y la temperatura suelen tener «crisis de personalidad». Te levantas por la mañana con frío y sales de casa muy abrigado, pero a media mañana comienza a cambiar y te sobra todo. De repente, sol; luego, viento; de repente, lluvia; al momento, calor y de golpe, frío otra vez. Por tanto, los looks otoñales son una combinación de extraño aspecto veraniego con accesorios como para ir de excursión a la Antártida. Eso sin contar los consecuentes resfriados y alergias.

Y definitivamente, en la vida, en los proyectos y en la empresa, tenemos temporadas similares, en las que los cambios repentinos generan incertidumbre y desconfianza. Un presupuesto no aprobado, una noticia no deseada, un diagnóstico sorpresa, una ausencia inesperada, una relación (laboral o personal) rota, la consecuencia de un error… cada uno de ellos, escenarios que, en muchas ocasiones, llevan a querer, como Forrest Gump, ponerse los zapatos deportivos y simplemente correr..

Pero así como el otoño es solo una estación que después de tres meses termina, ninguna circunstancia es eterna, llegará un momento en que va a finalizar y el cómo llegarás al final de todo, lo define tu actitud.

Sé que parece fácil opinar desde afuera, pero definitivamente la decisión de cambiar de actitud ante las circunstancias, escoger la mejor parte y mirar el lado bueno, determinará el resultado. Así que para opinar menos y ayudar más, aquí te dejo algunos consejos para mejorar la actitud:

  • Evalúate: Conocer y reconocer lo que está bien en ti y lo que debes mejorar, es el primer paso para generar un cambio, de adentro hacia afuera.
  • Tómalo por el lado amable: Había un personaje de humor muy querido en latinoamérica llamado «El Chómpiras», que era un noble ladronzuelo que cada vez que «metía la pata» utilizaba esta expresión, y medio en risa, medio en serio, dejaba con esta frase una gran lección. Aunque no lo parezca, toda situación negativa tiene un lado positivo, un aprendizaje o una oportunidad. Solo se trata de saber encontrarlo.
  • Cree que esto también pasará: Como mencioné antes, nada de lo que sucede dura toda la vida, incluso lo bueno. Por eso, si estás en un momento bueno, no te acostumbres a él y disfruta a tope; pero si viene una tormenta, busca refugio y recuerda que las temporadas son cambiantes y que  «esto también pasará».
  • Cuida tus compañías: Dicen por ahí, que «el que anda con lobos, a aullar aprende» y dice la Biblia que: «las malas conversaciones dañan las buenas costumbres«. Por tanto, si estás en un momento no muy bueno, lo peor que puedes hacer es juntarte con personas negativas, que van a llenarte de queja, angustia e insatisfacción. Busca personas que puedan ayudarte a avanzar, que te motiven e impulsen a creer. Esto sin duda, será un ingrediente muy útil para mejorar tu actitud.
  • Ocupa bien el tiempo: Tener tiempo libre mal ocupado no es una buena idea, porque es el momento ideal para pensar en lo que está pasando y la mayoría de veces, no de la forma más positiva. No permitas que tus pensamientos controlen tu actitud. Si tienes tiempo disponible, y pensar te hace daño, lee, escucha música, aprende algo, sé productivo y toma un espacio para ti.

 

Así que, recibe tu «otoño» con buena actitud, observa el paisaje y disfruta los contrastes, prepárate para los cambios y estando listo, espera siempre lo mejor. Asume la realidad con grandes dosis de fe.

 

 

Gisella Herazo

 

 

 

 

 

 

 

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